jueves, 28 de abril de 2011

[sin asunto]

No le pongo un título
aunque lo tenga
o aunque tenga muchos
a la mañana desconfiada y hermosa
que con bocas tapadas en la calle
nos transcurre y envejece, tenue
pese a brillante; alegre
pese a inasible. O quizá por ello.

En esta mañana sin título
en que voy odiando los balones
con la boca pequeña
sin un deseo real de que se pinchen
y los verdes dicen ¿por qué no?
y los edificios
podrían ofrecer su cara más amable,
yo sólo deseo seguir vivo
seguir vivo y a tu lado
ser incapaz de perderte
y saber
saber de esta manera en que lo hago
que el resto de las cosas
ya vendrán.
Alégremente solas.

miércoles, 16 de marzo de 2011

In_conciencia

Una mañana, yo que sé
de lunes por ejemplo
te duele el pecho, aquí
al lado justo del esternón.
Un punto. Como un dedal oscuro.

Tú te palpas
te tocas y a la mente
se viene la palabra enfisema
como si la hubieras estado pronunciando cada día.
Angina de pecho.
Neumotórax.
Recuerdas cada coma
de toda la publicidad anti tabaco
que has visto en tu vida.

De modo que te sientas en la cama
agarras un cigarrillo de la mesa
y te lo fumas con los ojos muy abiertos
preocupado
ante la peregrina idea de morirte.